sábado, 26 de septiembre de 2015

Consejos para mejorar la vida con tu mascota

Una de las mayores obsesiones de todo amante de los animales de compañía pasa por una constante mejora comopadre/madre adoptivo de la mascota. Bien, pues ahí va un puñado de propuestas sumamente sencillas que pueden ayudar en dicho objetivo.

Desenchúfate una vez al día para centrarte en tu mascota

Aléjate de todo lo que suene a electrónico. Deja el teléfono, pon tu PC en reposo y apaga la tele. Al menos una vez al día durante... ¿qué? ¿Media hora, una, una hora y media? Todo ese tiempo dedícaselo a tu mascota: juega con tu gato, saca a pasear a tu perro... es una tontería, no te costará nada, y desde luego, tu mascota te lo agradecerá.

No tengas que justificar tu relación con tu mascota

En este mundo hay de todo. Hay quienes deciden que tendrán mascota durante toda su vida, y quienes en cambio no logran entender semejante relación con un animal. Si formas parte del primer grupo y tienes a alguien del segundo a tu alrededor, ni siquiera te molestes en justificarte; al contrario, siéntete orgulloso de tu decisión y disfruta sin preocuparte por quienes te rodean. ¡La vida es demasiado corta como para liarse con estas minucias!

Ten siempre a un veterinario cerca

Ni que decir tiene que el acceso a un veterinario en caso de necesidad hoy en día es harto sencillo (sin ir más lejos, nuestra App para móviles (Google Play y App Store) puede facilitarte esa tarea en cualquier momento). Pero en todo caso, nada como tener a un profesional que le haga un seguimiento continuo y durante el máximo tiempo posible a la mascota; uno que tenga todo el historial médico y pueda reconocer cualquier anomalía antes que nadie, con tan sólo echarle un vistazo tan pronto como acudamos a él.

Una dieta sana, un peso razonable

Muchas mascotas son obesas. Cierto que algunos países tienen datos más espeluznantes que otros (según un estudio de la Association for Pet Obesity Prevention, más de la mitad de perros y gatos norteamericanos padecen de exceso de peso), pero en general el problema es extensible a todo el mundo por igual, por lo que ahí va un consejo: siempre que tengas que llevar a tu mascota al veterinario, aprovecha y pídele que la pese. Contrasta los resultados con las medias que corresponderían a raza y edad del animal, y a partir de ahí dale una dieta acorde con sus necesidades.

Lávale los dientes

La cantidad de problemas que puede tener una mascota, ya sea perro, gato o mamífero, en la boca, cuesta de creer. Problemas graves, porque se acaban traduciendo en afecciones a los riñones, hígado o incluso corazón. Los dientes son dientes igual para todos, por lo que si llevas un régimen de limpieza excelso para los tuyos, ¿por qué no hacerlo también con los de tu mascota?

Los perros son animales sociales, y les corresponde estar dentro de casa

Los perros son animales de manada, sociales. Necesitan la presencia de otros seres vivos para ser felices e incluso para sobrevivir. Y eso no significa que haya un segundo perro con el que poder abandonarlo, sino que necesita ser estimulado, necesita interactuar con el ser humano. Un perro aburrido es un perro infeliz, de ahí que no sea correcto dejarle la mayor parte del tiempo a su suerte, quizá en un jardín o terraza, sin poder entrar en casa. Eso, y las inclemencias del tiempo, que le pasan factura casi tanto como a nosotros. Y aunque un gato pueda parecer un mundo aparte por antojarse más solitario, también agradecerá y de qué manera estar al reparo de ventiscas y lluvias, junto a una calefacción o durmiendo tranquilo y calentito en un sofá.

Nunca dejes a tu mascota en el coche

Este es un aviso que repetimos cada dos por tres, pero aún hay demasiados casos de mascotas fallecidas en el interior de un coche aparcado al sol mientras su dueño hace la compra o similar. Un coche, en verano, puede ser un horno para tu mascota, al quedar expuesta a golpes de calor que pueden resultar fatales.

No grites, pegues, o maltrates en general a tu mascota

Un animal, al igual que el ser humano, se equivoca, mete la pata, hace cosas que pueden poneros en el disparadero. Pero tratar de corregirle a base de gritos o malos tratos físicos es contraproducente, puesto que eso sólo le enseñará a tenerte miedo, y por extensión al resto de humanos... lo que significa un grave problema psicológico. La mascota, en especial el perro, se fía de nosotros, nos tiene una fe ciega; por lo que apuesta por una enseñanza en positivo. Saldremos ganando todos.

Sé el abogado de tu mascota

Ten en cuenta, al dedillo, las vacunas que necesite tu mascota y cada cuánto deban serle administradas. Habla con especialistas, entétare de todo, contrasta opiniones. Si tienes la más mínima duda, no tengas miedo de consultarla con el veterinario, adiestrador, o cualquier otro profesional. Los perros confían en nosotros para que hagamos las cosas bien tanto con ellos como para ellos. Convirtámonos en sus principales defensores para ser a la vez los principales receptores de su infinito cariño.

Mi mascota está vomitando... ¿Qué hago?

Así como los humanos tenemos diferentes formas de malestar que nuestro cuerpo expresa en forma de vómito, nuestras mascotas deben recibir un cuidado u otro según lo que no consigan mantener en el estómago y acaben devolviendo. Veamos cómo actuar en función del tipo de vómito que detectemos:

Tipo de vómito y qué hacer en cada caso:

  • Agua: se debe suspender la ingesta de agua y comida por parte de tu mascota durante 12 horas.
  • Sangre: se debe acudir al veterinario con urgencia porque suele ser la manifestación de algún caso de infecciones y/o desórdenes del aparato digestivo.
  • Parásitos: se debe acudir al veterinario con una muestra de los parásitos expulsados por la mascota.
  • Espuma:
    • Blanca: se debe suspender la ingesta de agua y comida de tu mascota durante 12 horas, porque suele tratarse de jugos gástricos. Si vuelve a vomitar, hay que acudir al veterinario.
    • Amarilla: se debe suspender la ingesta de agua y comida de tu mascota durante 24 horas, porque lo expulsado es bilis, a causa de una posible gastroenteritis. Si el animal no mejora, hay que acudir al veterinario.
    • Verde: si se trata de un episodio aislado puede ignorarse, si se repite se debe acudir al veterinario. Lo que expulsa es bilis oxidada.
    • Rosada: si los vómitos se repiten más de dos veces, se debe acudir al veterinario. Lo que expulsa son jugos gástricos y sangre.
  • Cuerpo extraño: normalmente cuando ha ingerido algún cuerpo extraño y lo expulsa sin más, no hay que darle mayor importancia. En caso de que posteriormente se produzcan vómitos con sangre, se debe acudir al veterinario, pues el objeto ingerido podría haber causado daños en el tubo digestivo.

La enfermedad del gusano del corazón (Filariosis canina)

Este artículo se centra en una enfermedad que seguramente haya oído hablar todo mascotero, sin llegar a saber la gravedad de la misma. Bien, pues, no es por ponernos alarmistas, pero se trata de una enfermedad grave que puede ser mortal. 

Se corresponde a una nematosis que afecta al perro principalmente, y en ocasiones a los gatos, sin obviar que existe riesgo de transmisión a humanos... Aunque esto no suele tener gravedad. Se transmite mediante la picada de los mosquitos, momento en el cual estos inyectan larvas de Dirofilaria immitis (gusanos) que quedan debajo de la piel del animal, donde se desarrollan. Pasado un tiempo, cuando ya son adultos, los gusanos se desplazan por el cuerpo del animal pasando por la vena cava o por arterias pulmonares, y llegando finalmente a su destino: el corazón. 

Claro está que, cuando los gusanos son adultos, se reproducen, depositan más larvas en la sangre del perro, y cuando otro mosquito pica al animal, se las lleva consigo, pudiendo infectar a otro ejemplar con su picadura. Ya veis con qué facilidad puede reproducirse... De ahí la importancia de prevenir mediante una desparasitación regular y a tiempo.

Síntomas:
  • Falta de crecimiento
  • debilidad
  • Insuficiencia renal
  • Anorexia
  • Ruidos respiratorios
  • Insuficiencia respiratoria
  • Insuficiencia cardíaca
  • Fallo hepático
  • Aumento del perímetro abdominal
  • Intolerancia al ejercicio físico
Diagnóstico:
  • Se demuestran las microfilárias en sangre
Tratamiento:
  • Ivermectina: es el más eficaz. Permite controlar las larvas.
  • Cirugía: cuando los gusanos ya están localizados en el corazón. Se extraen.
Prevención:
  • Suministrar pastillas desparasitarías al animal

Ahora que hemos conocido esta enfermedad, es conveniente aumentar las precauciones. Por ello, si avistamos mosquitos cerca de nuestras mascotas, se recomienda alejarlas del lugar para evitar picaduras con posibles consecuencias fatales.
Corazón de un pastor alemán infestado de Dirofiliaria immitis (gusanos)

Cómo acariciar a tu perro

En ocasiones has podido observar que tu perro se aleja cuando le estás acariciando... Eso es una señal clara de que no le gusta cómo lo estás haciendo. Sin embargo, la mayoría de las veces se quedan quietos y sin rechistar, por ello es necesario saber qué les gusta y qué no para evitarles malos ratos.

Los perros odian que...
  • Les abraces: el lenguaje corporal de los humanos no es el mismo que el canino, por ello un abrazo no es entendido por los perros como lo es por los humanos. Al contrario, les resulta incómodo verse enjaulados entre tus brazos, se agobian.
  • Les agarres por la cabeza: ¿a quién le gusta eso? ¡Evítalo!
  • Les des palmaditas: sobre todo en razas pequeñas, puede resultar molesto recibir golpecitos en el cuerpo de vez en cuando... ellos quieren caricias no palmaditas.

Los perros adoran que...
  • Les rasques dentrás de las orejas: los pliegues de la piel en esa zona suele originarles picor, y en ocasiones no consiguen llegarse bien a rascarse, por ello les resultará muy placentero que lo hagas tú. Es una zona sensible por lo que no hay que ser demasiado efusivo rascando, debe ser algo suave.
  • Les acaricies o rasques bajo el morro: igual que los gatitos, los perros adoran ser acariciados en esa zona, eso sí, siempre con cuidado y mucho cariño.
  • Les acaricies el vientre: también con suavidad, ya que hay razas que en esa zona carecen de pelaje por lo que su piel está más expuesta y es mucho más sensible. ¡Unas buenas caricias ahí y tu mascota te amará por siempre!
  • Les rasques el trasero: aunque parezca mentira algunos perros lo adoran.
Ahora ya sabéis los puntos clave que harán disfrutar a vuestras mascotas con caricias. Cabe decir, que todo esto depende de cada animal, de su carácter, y de sus gustos, pero resulta una guía orientativa para aquellos que os habéis dado cuenta de que vuestros perros no están contentos con vuestros mimos. ¡Mucha suerte con esas caricias!


El temblor del Chihuahua

Esta raza por características propias es propensa a los temblores. Cierto es, sin embargo, que no todos los ejemplares temblarán con la misma frecuencia e intensidad, por lo que habrá perritos que lo hagan de vez en cuando y otros que se pasen prácticamente todo el día con temblores.
Desde siempre esto ha preocupado mucho a sus dueños, pensando que el fenómeno se debe a algún problema serio de salud. ¡Error! No necesariamente el temblor de un Chihuaha significa enfermedad.

Veamos pues algunos de los motivos más repetidos de que estos pequeños canes tiemblen:
1. TENGO FRÍO
Todos los perros tiemblan cuando tienen frío, pero en el caso de los Chihuahas esto se agrava, pues su reducido peso y pelaje le protegen más bien poco de las bajas temperaturas. Además, su procedencia mejicana supone una genética adaptada a las altas temperaturas y no a los climas fríos.
2. TENGO PIPÍ
Es su manera de decirte que necesita salir a pasear porque se hace mucho pipí ¡y no puede aguantarse más!
3. MI METABOLISMO ES MUY ALTO
Esto quiere decir que consumen energía (calorías) hasta cuando están en reposo, por ello tienden a tener frío más fácilmente.
4. TENGO MIEDO, ANSIEDAD y/o ESTRÉS
Igual que los humanos, en situaciones de estrés o cuando sienten miedo, los Chihuahas tiemblan. Por eso no debes asustarte si tu perrito empieza a temblar cuando se le acerca un enorme San Bernardo o cuando le riñes por haber hecho alguna travesura.
5. ESTOY CONTENTO Y EMOCIONADO
La excitación por la alegría que pueden sentir en un momento determinado puede provocar el temblor.
6. ESTOY MALITO
Como decíamos al principio no siempre el temblor es sinónimo de enfermedad o problema... pero a veces sí lo es. Por tanto, hay que tener cuidado con estos pequeños si detectamos que no dejan de temblar porque al final, podría tratarse de algo grave.
Hay dos problemas de salud que pueden manifestarse a través de temblores en esta raza:
- Hipoglucemia: cuando en la sangre del animal hay poca cantidad de glucosa (azúcar). Manifiestan esta enfermedad con temblores, somnolencia y poca actividad. Por lo que al detectar este comportamiento hay que acudir al veterinario para que dicte la solución o soluciones pertinentes.
- Alergias a alimentos: si detectas que los temblores se producen justo después de la ingesta de su alimento... ¡preocúpate! Seguramente se trate de algún tipo de alergia alimentaria y deberás acudir al veterinario. ¡Pero no temas! Bastará con detectar el componente al que tu querida mascota es alergica para ofrecerle otro tipo de alimento. ¡Y problema solucionado!

    En este artículo hemos visto que el temblor del Chuhuahua es más frecuente y normal de lo que muchos de sus dueños creen, pero que si se detecta un exceso del fenómeno, no se debe dudar en acudir al veterinario cuanto antes para así descartar cualquier problema de salud.

    La trufa de mi perro está seca, ¿es normal?

    La trufa de mi perro está seca, ¿es normal?
    La nariz del perro es uno de los principales indicadores de su estado de salud para los ojos del dueño. Es sabido que si tiene la trufa húmeda, el animal está sano. Ahora bien, lo contrario no significa que tenga problemas. No hay que olvidar que a lo largo del día, nuestro amigo corre, de mueve de un lado para otro, se estira largos periodos de tiempo en un sitio u otro, mete sus narices en todas partes... en definitiva, somete su cuerpo a diferentes temperaturas, humedades, climas, etcétera. 

    Todo ello puede provocar que se seque su hocico, e incluso que se agriete, pero con una serie de cuidados debería volver a su estado habitual. Ahora bien, antes de entrar en detalle, no hay que olvidar que la piel agrietada suele ser molesta, dolorosa cuando se acaba pelando, escamando o incluso perdiendo su pigmentación. Por lo que manos a la obra sí, pero con algo de mano izquierda también. Veamos los pasos a seguir para el cuidado de la trufa de nuestra mascota:
    • Limpiar la nariz con jabón específico para perros (tienen un ph menor).
    • Lubricar con vaselina o similar la trufa, empleando poca cantidad para evitar que el animal ingiera demasiado con sus posteriores lamidas.
    • Dejar que se hidrate con agua fresca y limpia. Darle siempre la opción de tener agua cerca.
    • Evitar que esté demasiado tiempo en el exterior cuando las temperaturas (tanto altas como bajas) sean excesivas.
    Si pese a todo, su trufa no muestra síntomas de mejora, es cuando realmente toca preocuparse y ponerse en contacto con un veterinario para ver si la no regeneración de la piel de la trufa del perro significa alguna deficiencia de su sentido inmunológico, de alguna enfermedad, o similar.

    Cómo saber si tu perro tiene problemas de corazón

    ¿Tiene tu perro problemas de corazón?
    Una de las grandes amenazas para la salud de un perro, en especial cuando se va haciendo mayor, pasa por el corazón: los problemas cardíacos pueden ser fatales, y tristemente, son muy comunes entre nuestras mascotas. Por eso es tan importante detectarlos a tiempo, y saber cómo hacerles frente de manera correcta, hasta poder dejar al animal en manos del veterinario...

    El tamaño sí importa

    No es lo mismo el corazón de un chihuahua que el de un mastín. Por ello, perros grandes y pequeños sufren del corazón de manera bien distinta.
    En el caso de razas pequeñas, suelen ser las válvulas del corazón las que fallan, debido a las bacterias que habitualmente infectan sus bocas pero acaban provocando, o dicho, insuficiencia valvular.
    Por su parte, las razas grandes ven cómo el corazón no tiene fuerza suficiente para bombardear toda la sangre que sus cuerpos necesitan, debido a que el órgano en cuestión crece demasiado, evitando que las válvulas se toquen (miocardiopatía dilatada).

    Pistas para saber que algo no va bien

    La pista más evidente para saber que tu mascota podría padecer del corazón es la fatiga. Acabamos de decir que si el corazón falla, la sangre no riega; y si ésta no riega, el cuerpo no recibe todos los nutrientes y oxígeno necesarios para hacer funcionar correctamente sus órganos y músculos. Un exceso de cansancio en sus juegos, ejercicios o paseos rutinarios (pudiendo llegar al desmayo) es el síntoma más claro de que algo falla en su corazoncito: si notas que intenta respirar de manera afanosa, con respiraciones demasiado rápidas, es que intenta captar el oxígeno que necesita y no recibe por vía sanguínea.
    La tos también es un importante aliado para ti, puesto que no deja de ser un síntoma de la alteración de la respiración.

    Tomarle el pulso a un perro

    Hasta ahora hemos visto que una dolencia del órgano vital supone un mal funcionamiento del proceso de bombeo de la sangre. Eso se traduce en agotamiento, puesto que el corazón intenta compensar esas carencias latiendo mucho más rápido de lo normal (de ahí que, a veces, acabe bloqueándose del todo).
    Para salir de dudas, nada como tomarle el pulso a tu mascota; es la mejor manera de detectar a tiempo una insuficiencia cardíaca: haz que se tumbe de lado, de manera relajada, y coloca dos dedos en su muslo, hacia la mitad del mismo, que es donde mejor se apreciará su pulso. Quédate así y cuenta todas las pulsaciones que sientas en 15 segundos. Hazlo más veces para asegurarte, y cuando lo tengas, multiplica por cuatro para saber las pulsaciones totales por minuto. Si tu mascota pesa menos de 13 kilos, el resultado debería estar entre las 100 y las 160 pulsaciones por minuto; si pesa más, entre las 60 y las 100. Todo lo que se salga de esos límites implica problemas, por lo que si es lo que percibes, te tocará acudir a un veterinario lo antes posible.